El reloj marca las seis de la mañana en Glasgow, Escocia...
Para Aleksander comienza un día mas de su rutina, la cual consiste en limpiar y sacar brillo a los pasillos de la prestigiosa Universidad de Glasgow. Los estudiantes y los profesores pasan por su lado, ríen, conversan y caminan presurosos a las aulas. Aleksander continua trapeando en silencio, continua con sus pensamientos, con su sueños ocultos.
Aleksander Kudajczyk es uno mas de los miles de jóvenes polacos que cada año viajan a distintos países, especialmente a UK, para buscar nuevos horizontes, ganar y ahorrar dinero y, por cierto, aprender otro idioma. No se puede negar que los polacos son sacrificados, desde muy niños tienen el concepto del trabajo muy arraigado en sus mentes y. cuando ya cumplen la edad necesaria, trabajan y con ese dinero se pagan sus estudios superiores. Es así como se les ve; como mozos en restaurantes, ayudantes de cocina, limpiando casas y oficinas, trabajando de niñeras, como aprendices en la construcción, en fin, el trabajo que venga, si es honesto, es bienvenido. A nadie se "le cae la corona", todo lo contrario, es motivo de orgullo trabajar y sustentarse.
Pero para Aleksander Kudajczyk este no es un día cualquiera, este día habrá un vuelco en su historia. Aleksander colgará el overol y dejará el trapero con la cubeta que han sido sus fieles compañeros por casi un año. El cuento de hadas se ha hecho realidad y, gracias a una diminuta y discreta web cam , una sensitiva secretaria ha quedado extasiada al oír la maravillosa música que este joven y talentoso polaco magistralmente hace emerger del viejo piano de la capilla de la Universidad. Aleksander es un eximio pianista con estudios en las prestigiosas academias de música de Polonia. El mundo lo ha descubierto. En buena hora!
Esta es una historia verídica de coraje y de humildad. Cuantos Aleksanders no descubiertos andarán rondando por el mundo?

Para Aleksander comienza un día mas de su rutina, la cual consiste en limpiar y sacar brillo a los pasillos de la prestigiosa Universidad de Glasgow. Los estudiantes y los profesores pasan por su lado, ríen, conversan y caminan presurosos a las aulas. Aleksander continua trapeando en silencio, continua con sus pensamientos, con su sueños ocultos.
Aleksander Kudajczyk es uno mas de los miles de jóvenes polacos que cada año viajan a distintos países, especialmente a UK, para buscar nuevos horizontes, ganar y ahorrar dinero y, por cierto, aprender otro idioma. No se puede negar que los polacos son sacrificados, desde muy niños tienen el concepto del trabajo muy arraigado en sus mentes y. cuando ya cumplen la edad necesaria, trabajan y con ese dinero se pagan sus estudios superiores. Es así como se les ve; como mozos en restaurantes, ayudantes de cocina, limpiando casas y oficinas, trabajando de niñeras, como aprendices en la construcción, en fin, el trabajo que venga, si es honesto, es bienvenido. A nadie se "le cae la corona", todo lo contrario, es motivo de orgullo trabajar y sustentarse.
Pero para Aleksander Kudajczyk este no es un día cualquiera, este día habrá un vuelco en su historia. Aleksander colgará el overol y dejará el trapero con la cubeta que han sido sus fieles compañeros por casi un año. El cuento de hadas se ha hecho realidad y, gracias a una diminuta y discreta web cam , una sensitiva secretaria ha quedado extasiada al oír la maravillosa música que este joven y talentoso polaco magistralmente hace emerger del viejo piano de la capilla de la Universidad. Aleksander es un eximio pianista con estudios en las prestigiosas academias de música de Polonia. El mundo lo ha descubierto. En buena hora!
Esta es una historia verídica de coraje y de humildad. Cuantos Aleksanders no descubiertos andarán rondando por el mundo?

Etiquetas: De aseador a pianista



1 Comments:
ojalá que haya muchos Aleksander en todo el mundo!
saludos JC!
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